Nuestra Historia: Del Bahía de Bolonia a la magia del fuego
Hay lugares donde el tiempo parece detenerse, y la playa de Bolonia es uno de ellos. Nuestra historia nace en la década de los años 60, cuando el turismo apenas era un susurro y este rincón de Cádiz era el secreto mejor guardado de los pescadores locales. En aquellos años abrimos las puertas como Bahía de Bolonia, un refugio donde los primeros viajeros descubrieron lo que significa comer mirando al Estrecho.
Hoy, décadas después, esa herencia evoluciona en Brasas de Baelo. Con un equipo apasionado al pie del cañón, hemos querido rendir homenaje al elemento más primitivo y honesto de la cocina: el fuego.
El legado de Baelo Claudia
No estamos aquí por casualidad. A pocos metros de nuestras mesas descansan las milenarias ruinas romanas de Baelo Claudia. Hace más de dos mil años, los romanos ya sabían que estas aguas escondían un tesoro, convirtiendo esta misma orilla en la capital del atún y la salsa garum. Nosotros recogemos ese testigo milenario. Comer en Brasas de Baelo es, de alguna manera, sentarse a la misma mesa que la historia.
Nuestra esencia en la mesa
En Brasas de Baelo el fuego manda y el producto habla. No nos limitamos a las excelentes carnes; dominamos la candela para ofrecer los tradicionales espetos de sardina, pescados salvajes a la brasa capturados en nuestra costa, el indispensable pescaíto frito gaditano y unos arroces que saben a mar y a tradición.
Bienvenidos a nuestra casa. Bienvenidos al origen.
